"Me interesa que el público se vea parcialmente reflejado porque se crea una especie de interferencia no sólo con su figura sino con parte del recinto en el cual está puesto el trabajo. Me gusta rebajar las cosas de nivel o subvertir los niveles. Me encanta la ambigüedad". Engaña al ojo humano con sus marmolados de vidrio, el cual le llama la atención por ser un soporte para reflejar una interferencia visual. "El vidrio es un barniz perfecto, tal como lo consideraba Duchamp".

Tomado de la Revista Diners No.421, abril de 2005

 
 
     
 
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
       
         
     
NICOLAS CONSUEGRA